Skip to content

El día que te diga te quiero…

3 septiembre, 2011

Se empeñan y no se enteran, que ciertas cosas no se etiquetan, que sentir no se nombra, ni se puede bautizar. Lo que se siente se pinta, se escribe, se compone y se acompaña de melodías. Lo que se siente se vive, sin nombres ni ataduras, sin explicación ni porqué. No hay plazos ni tiempos, no se piensa en etapas ni en futuros inmediatos. ¿Para qué enjaular un sentimiento entre sustantivos? ¿Para qué quieren que le ponga nombre a algo que vivo sin respuestas? Lo sabes, y sobra. Lo sabes, de sobra. Se expone y se muestra, se vive compartiéndolo, aún sin necesidad de nombrarlo. Se nota, e igual que se pinta, se dibuja en nuestras caras.

Es cuestión de fe, como dijiste aquella noche, y con esa definición debe bastar. No hacía falta ni que lo dijeras, ya me había vuelto el más crédulo de todos, creyente y practicante. Entregado, anonadado, sin secretos, incondicionalmente rendido, suplicando clemencia y comprensión. Avergonzado de mi pasividad, ¿Dónde está mi resistencia, dónde se perdió?.

Y así, sin esconderlo, sin ganas ni fuerzas para hacerlo, sin escondite al que arrojarlo, te vi alejarte al sol de mediodía. Sudaba y abrasaba. Imposible de apagar, sin retiro ni remedio. Ya es tarde, pensé, ya sientes, vuelves a estar vivo, muriendo un poco mientras te ibas. Ahora preguntarían, y no sabría qué contestar.

De ese modo lo hicieron, o quizás fui yo quien lo compartió, quién no pudo ocultarlo, ni se esforzó en intentarlo. Etiquétalo, decían, y no saben, y no se enteran, que sentir no tiene nombre, tan sólo se sabe. Sensaciones, dijo alguien, eso mismo pensé yo. ¿Para qué perder mi tiempo en nombrarte, enjaularte entre sustantivos que otros malgastaron antes que yo? Vive, exponte y no pienses. No pierdas el tiempo, algunos creen en otra vida, y ésta que vivo, es la única de la que tengo certeza. Y en ella, estás tú. Lo estarás siempre, existió.

Y anoche, entre libros, pude hacer por primera vez el amor en una cama llena de libros. Sensaciones, dijo alguien, y esa, la vivimos los dos. Es nuestra, y no será de nadie más. No pienso volver a vivirla con nadie, esa cama es tuya, y lo único que cambiará serán los libros, si te dejas y me los cuentas, si lo permites y los compartes.

Un poco antes preguntaste, con una sonrisa sincera, que si te quería. Quiero quererte, te respondí. Y no lo sabes, y no te enteras, que no hace falta que lo nombre, que no quiero etiquetarlo, que lo sé, que no tengo respuesta, que no pienso perder mi tiempo en buscarla cuando puedo vivir sin más. Que no quiero razones, que no necesito plazos, que no quiero pensarlo dos veces, que no hay nada que pensar. Que ese tiempo es mío, que a tí, te lo entrego, que hagas con él lo que quieras, que es tuyo, que ahora es nuestro. Y te lo expliqué, y lo entendiste, que no creía que pudiera decirte algo más bonito. Que esa era mi respuesta, que no había más por qué. Te la escribí en uno de los libros que poblaban nuestra cama. Es tuya, tú la provocaste, y aquí la comparto, para que no pregunten, para que no busquen respuestas que no puedo dar. Bendita locura, sin plazos ni explicaciones, sensaciones dijo alguien, lo mismo que pensé yo, las que tu me provocaste, las que vivo y no puedo esconder.

No pienso quererte te dije esta mañana. Será una de las muchas que pienso verte partir. Lleno de vida y muriéndome a cada kilómetro que te alejes. Aliviado al pensar que ya queda un poco menos para volver a recogerte, desnudarte y que me cuentes. Y es verdad, no pienso quererte, lo escribí ayer en una hoja en blanco, y ahora lo comparto. Es tuyo, es nuestro, tú lo provocaste, preguntaste por qué, respondí “porque lo siento”, y no tengo escondite, ni pienso ocultarlo. Aquí está, eres ese párrafo, cada una de sus letras, no preguntes, vívelo…

“El día que te diga te quiero todo habrá terminado. Te querré sin secretos, te habré conocido, habré dejado de querer quererte. El día que te diga te quiero, no serás tú, sino otra, cambiaré magia por costumbre. El día que te diga te quiero, omitiré que te echo de menos…”

Licencia de Creative Commons
El día que te diga te quiero… by Juan José García Gómez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

Anuncios
3 comentarios leave one →
  1. MARITA permalink
    15 octubre, 2011 10:33

    Me has dejado sin palabras!!!!

    • 14 abril, 2012 18:39

      me gusta que te guste la historia más bonita de las últimas historias. de hecho, la más bonita en mucho tiempo. acabó raro, supongo que como acaban las historias que merecen la pena…pero vivir ese momento…esa tarde-noche…fue absolutamente genial 🙂

  2. Helena permalink
    16 marzo, 2012 1:15

    Junajo impresionante la facilidad de palabra. Precioso!!!!!!!!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: